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América Latina es la única región que pasó de las propuestas a las respuestas


Aldo Arnao Franco
CONACAMI/Minga Informativa

Camille Chalmers, miembro de la Coordinación internacional de Jubileo Sur, sostuvo que en la región estamos viviendo un proceso de cambio y que a diferencia de otras partes del mundo América Latina es la única región donde se ha pasado de la resistencia frente a la dominación del capitalismo transnacionalizado, neoliberal a la construcción de alternativas concretas.

Fue durante la presentación de los avances en el camino de la integración de los pueblos de Latinoamérica, realizada en el marco del encuentro que sostuvieron los movimientos sociales que participan del Foro Social Mundial con los presidentes, Rafael Correa de Ecuador, Fernando Lugo de Paraguay, Evo Morales de Bolivia y Hugo Chávez de Venezuela, realizado en el gimnasio de la Universidad Estatal de Para, en Brasil.

El representante de Jubileo Sur explicó que las conquistas actuales no se lograron de la noche a la mañana sino que estas están enraízadas en un largo y continuo proceso heroico de luchas de nuestros Pueblos. Luchas contra la invasión de los ejércitos europeos y contra el genocidio de los pueblos originarios. Luchas contra la esclavitud. Luchas contra distintas formas de colonialismo. Luchas contra el neocolonialismo y varias formas de dominación imperialista.

En ese sentido aseguró que las victorias populares actuales nacen de un largo proceso de acumulación de fuerzas, en el cual desempeñó y sigue desempeñando un papel clave la resistencia y las innovaciones políticas de la revolución cubana.

Asimismo, sostuvo que fueron muchos los pasos de un proceso caracterizado por una gran riqueza y diversidad en las formas de luchas y en el proceso de construcción de los sujetos históricos reivindicativos y que se inscriben en la contestación del orden dominante.

Puso como ejemplo el caso de Bolivia con la lucha permanente de los obreros, de los mineros, de los cocaleros, la articulación que nació de las convergencias en la lucha de Cochabamba por el derecho al agua, el derrocamiento sucesivo de 3 gobiernos neoliberales vendidos y la victoria del MAS de Diciembre del 2005. La recién aprobación de la nueva constitución es un paso importante para todos los pueblos del continente.

Se refirió además al despertar de nuevas formas de movilización con la campaña de 1992 con motivo de los 500 años de resistencia indígena, negra y popular. El grito de los zapatistas del 1ro de enero de 1994. El novedoso proceso de movilización socio-política que dio luz a organizaciones muy creativas como el Movimiento sin tierra de Brasil, la CONAIE y múltiples experiencias en casi todos los países del continente que renovaron los métodos de lucha e introdujeron nuevas formas de hacer política cuestionando los paradigmas tradicionales autoritarios.

“Hemos aprendido lecciones importantes a partir de la irrupción de nuevas formas de articulación entre Gobiernos y movimientos sociales, en la invención de nuevas formas de articulación entre luchas políticas y culturas populares, y en la decisión acertada de poner la luchas de las masas como prioridad venciendo las tendencias a la burocratización, inventando nuevas y auténticas formas de prácticas de democracia popular participativas”, consideró.

Otro de los momentos, a los que hizo referencia fue el proceso de lucha contra el ALCA, el cual, dijo, ofreció un maravilloso espacio de cuestionamiento del sistema de dominación y de construcción de unidad entre las fuerzas progresistas en el continente.

“Permitió una convergencia inédita que fue animada por una intensa lucha ideológica con las propuestas alternativas sintetizadas por la Alianza Social Continental, los procesos de movilizaciones articuladas por los encuentros hemisféricos de la Habana y desde (1998) se produjo un rápida acumulación que con la colaboración de varios gobiernos progresistas (a partir de la victoria bolivariana en Venezuela y otras después del año 2002) permitió vencer el miedo a la supuesta invencibilidad del imperialismo. Hemos vencido este proyecto monstruoso de recolonización que enterramos en la gran cumbre popular de noviembre 2005 en mar del Plata”, manifestó.

Camille Chalmers reconoció que en América Latina se ha experimentamos un salto cualitativo con la ruptura de la dominación imperialista sobre el juego electoral y descubriendo la capacidad de construir amplios frentes políticos anti-neoliberales que rompen con la tradición de colaboración y de sometimiento de una parte de las fuerzas políticas tradicionales con la dominación del imperio y de las oligarquías locales. Muestra de ello es la victoria de Hugo Chávez en 1998 y el transcurso de los años 2000 (Ecuador y Bolivia), que se han materializado en proyectos sociales que rompen con la dominación neoliberal y modifican las relaciones de fuerzas en beneficio de las masas explotadas, oprimidas, marginalizadas.

“Señalaremos la recuperación de la dignidad y la posibilidad de reunir condiciones para la construcción de nuevos proyectos económicos sociales nacionales, la recuperación de la soberanía sobre les recursos económicos estratégicos, la recuperación de nuestros territorios en la lucha contra las bases militares del imperio, un inicio de reversión de los procesos de privatización y de saqueo, la emergencia (insuficiente hasta ahora) de un nuevo modelo de desarrollo no basado en la dominación de las fuerzas del capital, la experimentación de nuevas formas institucionales ampliando los espacios de participación de las clases explotadas y dominadas”, sostuvo ante los mandatarios presentes en el Gimnasio de la Universidad Estatal de Pará.

Continuó reconociendo los avances logrados con las nuevas constituciones de Venezuela, Ecuador y Bolivia con las que se hace frente a la destrucción del estado neocolonial al servicio del saqueo, promoviendo la creación de nuevos Estados Plurinacionales reforzando el espacio público y el control de los aparatos del Estado por la población.

En ese sentido destacó la importancia del ALBA como una ruptura con la visión liberal y neoclásica de la integración de los mercados bajo la modalidad de una integración subalterna al mercado capitalista mundial. Al crecimiento del ALBA le sumó la importancia de los Tratados Comerciales de los Pueblos entre Cuba Venezuela y Bolivia y que ahora cuenta con la participación formal de 6 países (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Honduras, La Dominique).

Pero no solo resaltó la importancia de la integración comercial a través del ALBA, sino su acción en campos como la lucha contra el analfabetismo en Venezuela y en Bolivia, la recuperación de la vista por más de 1 millón 500 mil personas de 23 países distintos, con nuevos proyectos culturales y de comunicación como Tele Sur, la ampliación de proyectos de formación académica. “Todo esto abre espacios estratégicos nuevos de lucha contra el pensamiento único y la dominación de las transnacionales sobre los medios de comunicación. La declaración de Tintorero y la creación del Concejo de Movimientos sociales en el ALBA es una innovación importante que nuestros movimientos tienen que apropiarse. La carta de los movimientos sociales del ALBA es un paso en adelante que debemos saludar”, dijo.

Respecto a la deuda externa de los países de la región, indicó que hay un gran avance y una muestra de ello es la realización de la auditoria ecuatoriana, que es una victoria para nuestros pueblos que ven con expectativa la auditoria anunciada en otros países.

Resaltó también la importancia del papel asumido por las mujeres, por los pueblos originarios en su lucha por el derecho al agua y a un ambiente sano, o en la lucha contra las transnacionales, los OGM y los agro combustibles.

Además, reconoció como uno de los avances más importantes de los tiempos que vivimos, al debate sobre la construcción de un nuevo socialismo enraizado en la tradición y el pensamiento marxista pero capaz de superar los errores y las graves deficiencias de las experiencias llamadas del socialismo real del siglo veinte especialmente en Europa.

“Nuestros movimientos en sido capaces de nutrirse de nuevas corrientes que apuntan aspectos centrales de la dominación capitalista como son el patriarcado y la destrucción del medio ambiente. Los aportes fundamentales del feminismo, de las luchas ecologistas y del cuestionamiento civilizacional a partir del buen vivir de los pueblos originarios son una fuente inagotable de enriquecimiento de nuestros movimientos. La construcción del socialismo esta a la orden se esta debatiendo en nuestras organizaciones. Esta discusión florece en un momento de crisis profunda del sistema capitalista mundial hundido en sus contradicciones internas y sumergido por el salvajismo y las destrucciones de la gestión neoliberal”,precisó.

Finalmente aseguró que estamos avanzando, pero aún queda por recorrer un largo camino porque la ofensiva destructiva del capital transnacional contra nuestros pueblos, contra nuestro planeta, contra civilizaciones construidas por miles de años de sabiduría popular, sigue y se está intensificando.

“La reinvención de nuevas formas de relacionamiento entre gobiernos progresistas y movimientos sociales es una de los elementos claves para acelerar el proceso de acumulación de fuerzas orientadas hacia la destrucción del sistema capitalista y la edificación de sociedades socialistas nuevas y de hombres y mujeres nuevos”, concluyó.