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Recordando a LENIN y a ROSA LUXEMBURGO



Por Luis R Delgado J

En menos de una semana se conmemoran dos fechas lamentables para el movimiento obrero comunista internacional, se trata del 90 aniversario cumplido este 15 de enero de la muerte temprana de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht asesinados por soldados que cumplían órdenes del ministro socialdemócrata Noske, y a su vez este 21 de enero se cumplirán 84 años de la muerte del gran líder de la Revolución Bolchevique Vladimir Ilich Ulianov “Lenin”.

Fueron lamentables las muertes de estos revolucionarios de la causa comunista, debido a lo temprano en que se dieron, mientras Rosa Luxemburgo contaba con apenas 48 años, Lenin todavía no había sobrepasado los 54 años, es decir, eran personajes históricos con mucho todavía por dar. Ambas muertes a su vez fueron trágicas, mientras que Luxemburgo y Liebknecht fueron salvajemente asesinados a golpes debido a la traición de una socialdemocracia que empezaba mostrar su talante reaccionario, Lenin murió por una triste enfermedad que lo postró en los últimos tiempos de vida a una cama y una silla de rueda.

Sin embargo a los revolucionarios debemos recordarlos siempre con alegría, debemos de recordar más bien la luz que proyectaron y siguen proyectando para la redención humana, Alí agregaría “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”…

Lenin y Luxemburgo fueron sin lugar a dudas, figuras fundamentales del movimiento obrero revolucionario de las primeras dos décadas del siglo XX, ninguno como ellos combatió con tanta fuerza las perversiones que desde finales del siglo XIX venía arrastrando la II Internacional Socialdemócrata. El Revisionismo, el Reformismo, el Oportunismo, el Parlamentarismo Pasivo, el Social-chauvinismo encontraron en ellos a sus mas acérrimos enemigos. Por lo cual tanto Lenin como Rosa constituían los principales dirigentes de la tendencia revolucionaria marxista frente a las tendencias conciliadoras de la Socialdemocracia.

Lenin y Rosa estuvieron al frente de los sectores que a lo interno de la II Internacional consecuentes con su programa, se opusieron a la participación activa de los obreros en la carnicería de la I Guerra Mundial. Ambos denunciaron el carácter imperialista de dicha guerra, sin embargo no pudieron impedir que los principales partidos de la II Internacional interviniesen en compañía de sus burguesías en el conflicto bélico, lo cual dio al traste con el principio del internacionalismo proletario y significo la bancarrota de dicha Internacional Obrera.

Frente a esto tanto Rosa como sobretodo Lenin se convirtieron en promotores de una nueva Internacional revolucionaria, a la cual Lenin propició a que se denominara la III Internacional Comunista, la cual agruparía a todos los sectores revolucionarios separados de las organizaciones socialdemócratas para la formación de los nuevos Partidos Comunistas inspirados fundamentalmente por el modelo Bolchevique.

Tanto Lenin como Rosa se colocaron al frente de los estallidos revolucionarios que se dieron en sus respectivos países producto de las precarias condiciones de la Guerra. Sin embargo, mientras la insurrección alemana fue derrotada por completo y significó la liquidación de sus más importantes dirigentes (Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Leo Jogiches, entre otros) durante 1919. La revolución dirigida por Lenin y los Bolcheviques se logró mantener en el poder superando gigantescos obstáculos por alrededor de 74 años.

Lenin y Rosa pese haber tenido a lo largo de su vida política importantes y fuertes discusiones siempre se guardaron un respeto y una admiración mutua corroborada por distintos escritos. Las diferencias mas pronunciadas entre ambos se daban en torno a los siguientes temas; el problema de la Organización y el Partido, la Democracia Socialista, el problema de la Autodeterminación Nacional y las Luchas de Liberación Nacional, empero eran diferencias entre revolucionarios consecuentes, comprometidos en dar lo mejor de si para la liberación del proletariado y humanidad en general.

Hoy los revolucionarios del mundo y en particular de Venezuela debemos seguir el ejemplo de lucha de Lenin y Rosa Luxemburgo, no sólo contra el Imperialismo y las Oligarquías Burguesas locales e internacionales, sino también contra aquellos inescrupulosos oportunistas que pretenden desviar las luchas de los pueblos oprimidos, explotados y excluidos del objetivo revolucionario, del Socialismo antesala al Comunismo.

Tengamos presenta la frase popularizada por Rosa de “Socialismo o Barbarie”, hoy esta expresión está más vigente que hace 90 años, no hay otro camino para la emancipación humana.