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¿Por qué la Revolución Bolivariana llegó a ser la vanguardia de la Lucha Mundial Antineoliberal?


Por Luis R Delgado J

En estos días cuando se acaban de cumplir 20 años de la explosión popular denominada “El Caracazo”, vale la pena reflexionar un poco sobre este hecho histórico, que tuvo un impacto fundamental para el inicio de los procesos de cambios que se están registrando en Venezuela en la última década.

Pensamos que este acontecimiento significó para los sectores populares venezolanos (aunque no hubiese conciencia plena del hecho) colocarse tempranamente a la vanguardia mundial de la lucha antineoliberal, en el caso de latinoamericano esta revuelta se adelantó en más de 10 años a las protestas que luego estallarían en el continente (Argentina 2001, Bolivia 2003, Ecuador, Brasil, etc.) lo anterior permitiría entender de forma clara por qué el Movimiento Bolivariano venezolano es la primera fuerza social en el mundo que se hace gobierno teniendo una agenda clara antineoliberal, la última revolución del siglo XX y la primera revolución del siglo XXI.

Obviamente para hacer esta afirmación, excluimos a las experiencias que como la cubana fueron constantes en el mantenimiento de un proyecto anticapitalista (socialista). A su vez consideramos que los famosos proyectos de la Tercera Vía, está sumamente confirmado que no eran proyectos antineoliberales sino en el mejor de los casos vías supuestamente más blandas para aplicar los dictados de la expansión mundial del Capitalismo Monopólico Transnacionalizado.

Pero estudiemos algunos hechos tanto internacionales como nacionales para comprender mejor el significado de los acontecimientos del 27 y 28 de febrero de 1989:

Rasgos fundamentales de la situación mundial

Hay que resaltar que para diversos estudiosos, la década de los 80 para el Tercer Mundo (el mundo dependiente) fue una década perdida. A nivel internacional se da una ofensiva brutal del imperialismo, enmarcado en los proyectos neoliberales que encarnan la administración Reagan y Thatcher, destinado a quebrar económicamente a los países pobres del planeta para imponerles medidas coactivas que profundizasen la dependencia y el neocolonialismo, tal fue el caso del papel jugado por los organismos supuestamente multilaterales como el Banco Mundial y el FMI.

Estos organismos con los Programas de Ajuste Estructural (PAE), iniciaron el proceso de desmantelamiento de las economías periféricas y de los Estados dependientes, con unas consecuencias sociales inauditas que hoy siguen existiendo. Es decir la aplicación de las criminales políticas neoliberales, han arrollado a pueblos enteros en las últimas décadas, produciendo deudas externas infinitas, aparatos productivos totalmente destruidos, deterioro y disminución creciente del gasto social (salud, educación, vivienda, etc.), desastres ambientales, precariedad laboral y desempleo crónico, entre otros efectos negativos.

Debe aclararse que los PAE se empezaron a aplicar como receta, a partir del momento en que estalla con toda su fuerza a comienzos de los años 80 la crisis de la Deuda Externa. De hecho los PAE estaban destinados entre otras cosas a garantizar el pago de la deuda de los países del Tercer Mundo, todo con el fin de que reúnan las divisas necesarias para el cumplimiento exhaustivo de sus pagos a los acreedores.

En un primer momento los PAE impulsaron unas políticas de choque a los países pobres como: El abandono de las subvenciones a los productos y servicios de primera necesidad; una reducción drástica del gasto público a fin de alcanzar el equilibrio presupuestario; la devaluación de la moneda; tipos de interés elevados para atraer capitales extranjeros con una alta remuneración (Millet, Toussaint 2005.).

Todas estas medidas de choque afectan en primer lugar enormemente a los sectores más empobrecidos, ya que el poder adquisitivo disminuye mientras aumentan los precios de los alimentos, la vivienda, del combustible, luz, etc. Implican la privatización de la salud y la educación, despidos del sector público, aumento desmedido de las exportaciones con lo cual se contrae la diversificación económica, y por último es falso que en un país en crisis van invertir los grandes capitales productivos en tal caso se acercarán los especulativos para desangrar la economía con problemas y luego se van.

Luego se aplican las políticas estructurales del PAE, que son: el desarrollo de las exportaciones principalmente de materias primas; la apertura total de los mercados por la supresión de las barreras aduaneras; supresión del control cambio y movimiento de capitales; incremento de los impuestos internos y preservación de los beneficios del capital; privatizaciones masivas de las empresas públicas (Millet, Toussaint 2005.).

Estas políticas sin lugar a dudas han agravado más la situación de los países del Tercer Mundo. Por ejemplo, con el aumento irracional de las exportaciones lo que ha ocurrido es que además de obviarse la necesaria diversificación económica condición sine qua non para el desarrollo, como todos los países pobres han aplicado esta política simultáneamente se han inundado los mercados internacionales de materias primas lo cual ha provocado el desplome de los precios de las mismas, el remedio es peor que la enfermedad, y de paso por el desespero de aumentar las exportaciones para pagar la Deuda, entonces se explotan con más intensidad ecosistemas vírgenes lo que crea un grave problema ecológico casi irreparable.

Por otro lado el Libre Comercio, lo cual es una ficción en la era del Capitalismo Monopolista Transnacionalizado, profundiza la destrucción de los aparatos productivos del Tercer Mundo, destruyendo indiscriminadamente la pequeña y la mediana producción (producto de la competencia desigual y desleal) lo cual redunda en más desempleo, eso sin contar que las transnacionales no respetan el medio ambiente donde anidan.

La supresión de los controles de cambio y movimientos de capitales lo que ha creado es un clima donde se profundiza día a día la fuga de capitales debido a que la economía nacional obviamente se encuentra en crisis producto de lo explicado anteriormente.

Por último la privatización de importantes empresas estatales para el pago de la Deuda, ha implicado el abandono de importantes fuentes de recursos que pudiesen ser utilizados para solventar la situación económica, esta política de desnacionalización constituye una pesada carga sobre los países que no pueden controlar ni siquiera sus principales recursos.

Debemos también recordar que esta ofensiva imperialista neoconservadora tendrá como resultado a través de la promoción de la guerra, la carrera armamentista y la infiltración contrarrevolucionaria, la quiebra y desplome de los socialismos europeos orientales incluyendo la URSS, lo cual en nuestro continente tuvo su expresión en la caída de la Revolución Sandinista.

De hecho para Samir Amin (1999) en 1990 producto de la expansión de la globalización neoliberal que trata de gestionar la crisis internacional de la acumulación capitalista, finaliza un ciclo histórico mundial que se inicia en la posguerra sustentado en tres pilares geopolíticos contradictorios y complementarios fundamentales: el Proyecto Keynesiano-Socialdemócrata (Capitalismo Metropolitano), el Proyecto Soviético (Socialismo Real) y el Proyecto de Bandung o Nacional Burgués (Tercer Mundo).

Algunos rasgos de la situación venezolana

La situación política y económica de Venezuela no es ajena a los diversos acontecimientos que a nivel internacional se iban produciendo, las mutaciones que venía desarrollando el capitalismo en su interior se expresaron de diversas formas en el contexto nacional.

Este país fue afectado a partir del primer lustro de la década de los 80, por los fenómenos inherentes a la expansión del modelo neoliberal: se manifiesta con mucha virulencia el mal de una enorme Deuda Externa. Se lleva a cabo una angustiosa devaluación de la moneda con respecto al dólar, día que se conoce como el viernes negro. Las políticas de sustitución de importaciones que se intentaron desarrollar a partir de los años 50, 60 y 70 mostraron signos de un definitivo agotamiento. Los precios del petróleo bajaron de forma considerable con respecto a la década de los 70 (años de la crisis energética que significó para Venezuela una extraordinaria entrada de divisas) entre otros fenómenos negativos.

Estos problemas tuvieron sin lugar a dudas un profundo impacto en la situación social, el prestigioso periodista Eleazar Díaz Rangel nos recordaba hace unos días en un discurso, que la pobreza se incrementó más del doble en menos de 5 años producto de un aumento escandaloso del desempleo, una disminución drástica del poder adquisitivo, una disminución creciente del gasto social que se tradujo en un deterioro de los servicios sociales como no se había visto en los 30 años precedentes, el ingreso petrolero per cápita se redujo a la mitad con respecto a la década anterior, es decir todo un cuadro de empobrecimiento que creaba las condiciones para un explosión social en cualquier momento.

27 y 28 de febrero: el acontecimiento en sí



Para finales de 1988 se celebraron elecciones presidenciales en Venezuela, los candidatos más fuertes eran los representantes de lo que hasta ese momento era el bipartidismo que se habían alternado en el Poder durante 3 décadas, Acción Democrática y COPEI. Estos candidatos eran Carlos Andrés Pérez por AD y Eduardo Fernández por COPEI.

Finalmente resultó electo Carlos Andrés Pérez, debido a que los sectores populares consideraron que él podía hacer volver al país a las condiciones que caracterizaron su primer gobierno durante la década de los 70, esa época en la cual al país se le llegó a denominar la Venezuela saudita debido al alto ingreso petrolero, que generó un bienestar y un poder adquisitivo sin precedentes en la sociedad en general.

Sin embargo, el mundo había cambiado lo suficiente para que este deseo del pueblo fuese imposible de realizar en el marco de un modelo capitalista dependiente. Inmediatamente Pérez asume el gobierno, éste empieza a preparar las condiciones para aplicar las medidas de choque recomendadas por el FMI y el BM, estipuladas en el Consenso de Washington.

Un aspecto resalta en el anuncio que hace Pérez del nuevo paquete de medidas económicas, el aumento de los precios de la gasolina, este anuncio que parece una simple medida casi doméstica es la chispa que desencadenará el estallido social.

El aumento del combustible, se expresó en el aumento del pasaje urbano en Caracas, a partir de esto es que se inician los fuertes disturbios. Caracas, Guarenas y Guatire son los primeros escenarios del conflicto social, que en horas se esparce por las principales ciudades del país.

Este aumento del precio del combustible, que a su vez se traducía en un aumento de los costos de transporte, los comerciantes grandes, medianos y pequeños lo interpretaron rápidamente como una condición para el aumento de los precios de las mercancías en general, por lo cual jugaron al acaparamiento de las mismas, para esperar el aumento general de precios y sacarlas al mercado. Esto motivó, en el contexto de empobrecimiento acelerado del pueblo venezolano, los saqueos que sacudieron durante dos días todo el país.

Frente a esto el Estado Burgués venezolano arremetió con total ferocidad sobre la revuelta popular, con el fin de dar un golpe definitivo para disciplinar cualquier desorden y garantizar la aplicación hasta sus últimas consecuencias del paquete neoliberal.

La violencia aplicada por el Estado venezolano de forma criminal, ocasionó la muerte de miles de personas (muchas desaparecidas), algunas cifras hablan de más de 3000 muertos, aunque las cifras oficiales solo reconocen poco más de 300. Fosas comunes, cientos de allanamientos, tortura, son sólo algunos de los traumas sufridos por el pueblo venezolano hace 20 años.

Venezuela en la vanguardia mundial de la Lucha Antineoliberal

Aunque durante los días del 27 y 28 de febrero de 1989, el pueblo venezolano salió a la calle a manifestarse contra el aumento del combustible y los alimentos, contra lo caro que se había tornado en poco tiempo vivir en Venezuela, este pueblo fue el primero que a nivel mundial reaccionó de forma masiva y dinámica contra las políticas neoliberales, sin saber nada de liberalización de los mercados, de TLC, del FMI o el Banco Mundial, los venezolanos y venezolanas tienen el honor de haber librado la primera gran batalla de los pueblos contra el Neoliberalismo.

Tan sólo recordemos, que mientras en Venezuela se libraba esta gesta, en Europa Oriental durante ese año 1989 se derrumbaba el Muro de Berlín. Apenas a nivel mundial sobre todo en Europa y EEUU se estaban constituyendo los gérmenes del movimiento alter-mundista, anti-globalización.

Durante ese año en el marco del bicentenario de la Revolución Francesa, “la campaña Ça suffa comme ci, lanzada bajo el impulso dado por el escritor Gilles Perrault y el cantante Renaud, terminó con la redacción del Llamamiento de la Bastilla, que reclama la anulación inmediata e incondicional de la deuda del Tercer Mundo. Esta campaña, sin continuación inmediata en Francia, prosiguió en Bélgica con la creación del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM)”. (Pág. 248, Millet, Toussaint 2005.).

Por otro lado Ángel Calle (2005) nos recuerda que “Las primeras protestas contra las instituciones internacionales datan de finales de los 80 en Berlín, en 1988, sectores del entorno de los Centros Sociales Okupados se lanzaban a la calle para manifestar su oposición a la cubre oficial del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, al grito “impidamos el congreso”. Ese mismo año se consolida en Toronto la oposición al G7 (por aquel entonces) en forma de cumbre alternativa (TOES: “The Other Economic Summit”), profundizando más en el debate y la crítica que en la acción, y que había venido gestándose años antes desde ONGs norteamericanas”.

En este sentido vemos que la reacción del pueblo venezolano contra los efectos inmediatos de las políticas neoliberales fue mucho más temprana que en otros pueblos. Estos hechos sirvieron de catalizador para que 3 años después se llevasen a cabo las rebeliones militares del 92 donde emerge el liderazgo de Hugo Chávez. 1992 es el año donde se celebra la primera contra-cumbre de importancia mundial: el Foro Global, realizada en el marco de la Cumbre de la Tierra auspiciada por la ONU en Río de Janeiro (Calles 2005), y también es el año donde nace Vía Campesina y su lucha por la soberanía alimentaria.

Es en 1994 donde con la entrada en vigor del TLC de América del Norte se lleva a cabo el alzamiento zapatista, y ese mismo año en Madrid se da el evento antineoliberal 50 años bastan, en el marco de la celebración del 50 aniversario del Banco Mundial.

Otro dato interesante es que en 1998, año en que el Movimiento Bolivariano se hace gobierno gracias a la elección popular de Hugo Chávez, a nivel internacional se crean movimientos tales como ATTAC, Ecologistas en Acción, entre otros.

En 1999 cuando se dan las potentes manifestaciones contra la OMC en Seattle, en Venezuela se da un proceso constituyente en el cual se recogen una serie de puntos, que después se convertirán en banderas de lucha de los movimientos sociales internacionales.

Para ir concluyendo, lo que deseamos resaltar, es como gracias a los acontecimientos del 27 y 28 de febrero, el pueblo venezolano se colocó al frente de la lucha a nivel mundial contra el Neoliberalismo. Mientras este pueblo avanzaba y se hacía gobierno, en otras partes del mundo los pueblos se encontraban en una fase de resistencia y acumulación, los datos expresados anteriormente son prueba de ello.

Por tal motivo la Revolución Bolivariana con sus aciertos y fallas es el principal referente histórico de las luchas que hoy se libran contra el capitalismo, el imperialismo. No se pueden entender los procesos de cambio que hoy se desarrollan en América Latina y el Caribe, la creación de organismos como el ALBA o el fortalecimiento de la OPEP sino valoramos el impacto internacional del gobierno que desde hace 10 años se han dado los venezolanos y las venezolanas.