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El Socialismo del Siglo XXI



Aldo Díaz Adital

Al margen de los esfuerzos teóricos que se han hecho ‘algunos verdaderos aportes científicos’, todos ellos válidos y sobre todo necesarios para estudiarlo y comprenderlo mejor, el Socialismo del Siglo XXI puede definirse empíricamente como la conjunción de las ideas, de los fundamentos ideológicos, que han orientado las luchas liberacionistas de América Latina y El Caribe a lo largo de su existencia como pueblos integrados el Mundo, a partir del encontronazo de Cristóbal Colón con el hemisferio occidental.

Una conjunción armónica que se da a principios de este siglo, englobada en los principios del socialismo (de ahí su nombre), consecuencia de la situación actual de la sociedad universal, caracterizada por 1) la caída del llamado socialismo real, que activó la búsqueda de una nueva estructuración teórica del socialismo científico, de la aplicación práctica del marxismo-leninismo; 2) el debilitamiento del capitalismo a raíz del empantanamiento norteamericano en la guerra ilegal e ilegítima contra Irak, y en general contra el Medio Oriente, que terminó minando la capacidad financiera-económica de Los Estados Unidos; y finalmente 3) el correspondiente salto cuantitativo y cualitativo de las luchas sociales en la región, en particular en Suramérica.

Luchas sociales históricas

En resumen, el Socialismo del Siglo XXI integra las ideas que han animado las luchas de los pueblos de América Latina y El Caribe, desde su nacimiento a la historia universal:

Las de la población originaria contra el conquistador, defendiendo su cultura milenaria basada en unidad indisoluble hombre-naturaleza, como un todo orgánico en equilibrio.

Las de los colonizadores contra la corona española reivindicando para sí los beneficios de la Colonia; luchas que dan inicio a la conformación de un sentimiento nacional, la nacionalidad ‘con independencia de que estos colonizadores no hubiesen tenido conciencia de este resultado’.

Las de los criollos por la Independencia de España, y en general de los imperios europeos, y al final del naciente imperio norteamericano; proclamándose dueños del Nuevo Mundo como un todo, y reivindicando su derecho a organizarlo, también como un todo, conforme a la ideología liberal que declara el origen de la autoridad en la soberanía popular ‹negándosela al Soberano que a su vez la reclamaba de origen divino‹, sustituyendo al súbdito por el ciudadano, y haciendo nacer sobre esta base la República en contra de la Monarquía. Es decir, declarando al Nuevo Mundo como una sola Patria, y demando su organización unitaria, la unión de repúblicas, como la llamó Simón Bolívar. El liderazgo de esta revolución lo llevó la Colombia del Liberador.

Las de los mestizos en contra del imperialismo norteamericano ya en su plenitud, y en general del Norte. Reivindicando la soberanía e independencia plena, incluso sobre el suelo, el subsuelo, y los sectores estratégicos de la economía; que derivó en la defensa de los principios de autodeterminación y no intervención de un Estado en los asuntos internos de otro Estado, y en general del derecho internacional. En contra de la política imperialista de la soberanía limitada de las naciones del Sur, desarrollada conforme a la tesis de la independencia responsable, de Henry L. Stimson, según la cual los gobiernos de la región y del Sur que rechazan y luchan contra el sometimiento a Los Estados Unidos, manejan irresponsablemente la independencia de su nación y deben ser destituidos por cualquier medio, incluida la fuerza militar. La revolución mexicana, marcó la pauta de estas luchas. Sandino también se inscribe en esta etapa histórica.

La de los socialistas, que reivindican el socialismo científico para explicar el desarrollo histórico de la sociedad. En contra del capitalismo como sistema, causante de la inequidad social, la depredación medioambiental, el derroche económico, el egoísmo, la codicia: la explotación del hombre por el hombre. La injusticia, el dominio, la guerra: el imperialismo Una camisa de fuerza para el desarrollo de la humanidad. La revolución cubana inició y es líder natural de estas luchas.

Parámetros del Socialismo del Siglo XXI

Conforme a esta breve explicación histórica es fácil deducir que, con excepción de la revolución socialista de Cuba, estos saltos cualitativos en las luchas sociales de los pueblos de la región siempre fueron frustrados por las fuerzas imperiales, primero por España-Europa, y luego por Los Estados Unidos-Europa. Todos ellos capitalistas, con independencia del sistema de gobierno, monárquico o republicano.

En consecuencia, también resulta históricamente obligado deducir que 1) los conceptos ideológicos fundamentales que animaron a cada una de estas luchas nunca perdieron vigencia, por el contrario se fueron acumulando a lo largo de la historia, 2) que el éxito sostenido durante medio siglo de la revolución cubana es fundamental para explicar el surgimiento de esta nueva etapa de lucha regional de orientación socialista, y 3) que no puede haber lucha nacionalista-antiimperialista sin luchar abiertamente contra el capitalismo como sistema, ahora neoliberal. En consecuencia, el Socialismo del Siglo XXI, demanda:

1) La igualdad de todos los seres humanos, con independencia de las diferencias raciales-culturales, y su participación directa con pleno derecho en la organización y conducción de la sociedad, en cada Estado y en el Mundo. Es decir reivindicando el principio de que la soberanía reside en el pueblo, y solo en el pueblo.

2) La explotación racional de la naturaleza, y la restitución inmediata del equilibrio ecológico y la purificación medioambiental, partiendo de la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, en cada país.

3) El ordenamiento de la producción material a partir de las necesidades reales de la humanidad, incluyendo la cultura y el confort, conforme a la dignidad humana, exigiendo cada vez mayor producción limpia, no contaminante.

4) La organización de la sociedad, nacional y mundial, sobre la base de la justicia social y la libertad individual, mediante el permanente desarrollo de la conciencia individual y social, respetando la cultura de cada pueblo.

5) La organización del intercambio comercial entre individuos y naciones a partir del valor real de la producción, y desarrollando una red de distribución de la producción en beneficio de la humanidad. Es decir ³comercio justo, solidario, complementario², ya sea realizado por empresas públicas, mixtas o privadas ‹según lo califican las naciones de ALBA.

6) La organización de las naciones y de la comunidad internacional, sobre la base de la igualdad, la justicia, la paz, en cada estado y entre todos los Estados, con independencia de las asimetrías económico-militares.

7) La erradicación del armamentismo, de destrucción masiva primero, y luego de todas las armas ‹y mientras no se logre esta nueva organización del Mundo:

8) El desarrollo e institucionalización de polos político-económicos en las distintas regiones del Sur, transformando las actuales estructuras de integración económica en estructuras políticas, y promoviendo la formación del Estado-región. Dándole a cada polo el peso específico necesario para gravitar en la geopolítica mundial, como ya lo han iniciado las naciones de ALBA.

9) La demanda del cabal cumplimiento de la decisión de la comunidad internacional, en la ONU, sobre la cooperación incondicional de los pueblos del Norte con los pueblos del Sur.

10) En resumen, la lucha por un mundo mejor.

Esta descripción de los parámetros del Socialismo del Siglo XXI es empírica, como ya se dijo; limitada, resumida con propósitos didácticos. Igualmente, como se dice al principio, muchos autores los describen y fundamentan científicamente, sobre la base de las tesis fundamentales del marxismo-leninismo.




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